Enfermedades Crónicas Asociadas A La Obesidad

Eleazar Lara-Pantin, MD, MSc. *

 

Muchos países del mundo, incluida América Latina, se vieron afectados por décadas por las llamadas enfermedades transmisibles. El problema nutricional más importante era la desnutrición y, muy especialmente, la desnutrición infantil. Al superarse los factores que favorecían tan lamentable situación, los cambios en el estilo de vida asociados a la creciente movilización de las poblaciones hacia las áreas urbanas, trajeron consigo una nueva cara de la situación de salud representada por las enfermedades crónicas no transmisibles. Esta realidad es una de las pocas cosas que comparten muchos de los países en vías de desarrollo con los más desarrollados.

A pesar de manifestarse de manera diferente, las enfermedades tienen varias características similares: a) su origen está asociado con el estilo de vida; b) evolucionan de manera progresiva  a través del tiempo; c) muchas veces su primera manifestación corresponde a la agudización de alguno de los problemas que las acompañan; d) varias de ellas actúan como condicionantes o favorecedoras de otras; y e) todas pueden prevenirse y tratarse con medidas similares.

El grupo de las enfermedades crónicas no transmisibles incluye a la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares de base aterosclerótica, la hipertensión arterial, el cáncer y los problemas articulares.

Obesidad

La obesidad, entendida como un exceso en los depósitos de grasa corporal que supera en más de un 20% el peso deseable, representa el denominador común sobre el cual puede desarrollarse o favorecerse cualquiera de las otras enfermedades mencionadas y ha alcanzado proporciones epidémicas en los Estados Unidos. . Es tan importante el papel de la obesidad en aumentar el riesgo a sufrir las otras enfermedades  que puede hacerlo directamente, a través de mecanismos propios, e indirectamente, creando condiciones para que las otras enfermedades agraven sus respectivos problemas. 

Más allá del volumen de grasa corporal total, que por si misma representa un factor de riesgo, su manera de distribuirse en el cuerpo puede hacer que ese riesgo se incremente, como sucede con la ubicación preferencial en el tronco y, dentro de estos casos, el problema puede ser aún mayor en quienes tienen grandes depósitos a nivel abdominal. Entre estos se ha reportado una frecuencia mayor de casos de hipertensión arterial, diabetes e infartos a edades tempranas.

Enfermedades Cardiovasculares

Si bien es cierto que las enfermedades del corazón fueron, por mucho tiempo, consideradas un problema de los hombres, hoy es bien sabido que ellas representan un problema de enorme importancia para las mujeres, sobre todo cuando en ambos sexos se presentan los mismos factores de riesgo. La antes referida obesidad a predominio abdominal es uno de esos factores de riesgo..

Hipertensión Arterial.

La asociación de la obesidad con la hipertensión arterial es tan evidente, que hay trabajos que demuestran que hasta una tercera parte de los casos de esta enfermedad muestran un exceso de peso importante, siendo la relación aun mayor en jóvenes. También se ha comprobado que la disminución de peso favorece la disminución progresiva de la tensión arterial.  Por su parte, los accidente cerebrovasculares (stroke) tienen una relación estrecha con las cifras elevadas de tensión arterial.

Cáncer.

Muchos estudios han mostrado que las mujeres obesas tienen un riesgo bastante mayor a sufrir tumores malignos en los senos y en el útero, mientras que en los hombres la asociación se observa principalmente con los tumores del intestino grueso y la vesícula biliar. Esta relación puede observarse aún con aumentos moderados en los depósitos de grasa.

Diabetes

Por su parte, la diabetes, enfermedad que tiene un importante componente genético, se observa diez veces más entre quienes tienen obesidad moderada que en la población que tiene un volumen corporal normal. Y este porcentaje aumenta proporcionalmente con la gordura. 

Problemas Articulares.

Los niveles anormales de ácido úrico, que pueden explicar problemas dolorosos en las articulaciones y cuya máxima expresión es la enfermedad llamada gota, aumentan igualmente a medida que lo hacen los depósitos de grasa. Este hecho, unido al efecto perjudicial del exceso de peso sobre la columna vertebral, las caderas, las rodillas y los tobillos, hace que la obesidad sea considerada como uno de los factores que más contribuyen a los problemas articulares.

Una ventaja

Afortunadamente, todas estas situaciones pueden prevenirse y superarse con la adopción de un estilo de vida saludable, caracterizado por una alimentación equilibrada, un buen nivel de actividad física y medidas adecuadas para compensar el estrés.    

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*Especialista en Nutrición.  Jefe de Consultores de Health & Nutrition Consultants. elarap@healthnc.us, www.healthnc.us

 

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